Metodología

Una nota sin método no vale gran cosa.

Queremos que puedas distinguir rápidamente qué hemos comprobado, qué hemos probado y qué parte de una conclusión es nuestra opinión.

Tres niveles de evidencia

Comprobado

Dato contrastado

Precio, funciones, condiciones o normativa revisados en una fuente oficial y fechados cuando sea relevante.

Probado

Uso práctico

Hemos utilizado directamente el producto para realizar una serie de tareas comparables con las de otras herramientas.

Opinión

Valoración editorial

Conclusión basada en los datos y la prueba: facilidad, fricción, relación calidad-precio y tipo de usuario al que se lo recomendaríamos.

Prueba estándar para software de facturación

  1. Crear la cuenta y configurar los datos básicos del negocio.
  2. Crear un cliente.
  3. Emitir una factura.
  4. Crear un presupuesto o documento equivalente.
  5. Registrar un gasto cuando la herramienta lo permita.
  6. Comprobar funciones relacionadas con VeriFactu y factura electrónica.
  7. Revisar exportaciones, copias y acceso a los datos.
  8. Comprobar integración o colaboración con gestoría si existe.
  9. Revisar la experiencia desde smartphone.
  10. Comprobar precio final, límites y condiciones relevantes.

Qué puntuaremos

Facilidad de uso20 %
Facturación20 %
Precio15 %
Normativa y cumplimiento15 %
Integraciones10 %
Automatización10 %
Soporte5 %
Experiencia móvil5 %

Estos pesos son nuestra metodología inicial. Si la modificamos, explicaremos el cambio y evitaremos comparar como equivalentes notas calculadas con metodologías distintas.

Qué no haremos

  • No fingiremos haber probado un producto que solo hemos investigado.
  • No inventaremos puntuaciones para completar una tabla.
  • No esconderemos una limitación importante porque exista comisión.
  • No presentaremos una promoción temporal como si fuera el precio normal.
  • No utilizaremos una única herramienta como ganadora para todos los casos.

Herramientas de apoyo y supervisión

Podemos utilizar automatización y herramientas de apoyo para estructurar datos, detectar cambios, revisar documentación o acelerar tareas técnicas. La prueba práctica, la interpretación de resultados, la valoración y la decisión de publicar deben estar supervisadas por una persona.